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San Norberto nació alrededor del año 1080 en Xanten, hijo de un noble feudatario de la Baja Renania. Como segundo hijo del Conde de Gennep eligió la carrera eclesiástica y fue miembro de la comunidad capitular de Xanten. Allí le esperó una vida cómoda y con muchos beneficios, aunque para los oficios le pidió a otro canónigo que cantara por él. El Emperador Enrique V. descubrió pronto su talento y su encanto personal y lo contrató en la corte. En el año 1115 Norbeto se cayó de su caballo empujado por un rayo, tal como le ocurrió al Apóstol San Pablo. Este fue el punto que cambió su vida y fue el momento de su conversión. Después de este acontecimiento se retiró del mundo por un largo tiempo y luego pidió su ordenación, no sin antes renunciar a toda su herencia.

Fue ordenado diácono y sacerdote el mismo día. Después de la ordenación volvió a los canónigos de Xanten y trató de reformarlos según cánones estrictos, pero fracasó por completo en el intento. Del papa Gelasio II consiguió el permiso de predicación itinerante. Iba a predicar entre la gente descalzo y en ropa simple de lana áspera. Norberto seguía la vida de los apóstoles, llenando así, tanto el abismo entre los creyentes y los frailes que vivían separados de la gente, como también el abismo entre el pueblo pobre y los canónigos ricos que se habían alejado de ellos.

El papa Calixto y el obispo Bartolomé le instaron a que se estableciera y fundara una comunidad al norte de Francia, en Prémontré, cerca de Laon. En esta nueva comunidad combinó la forma de vida contemplativa de los sacerdotes con la de la actividad apostólica. Se llamaron premonstratenses (pero tenían otras denominaciones también como norbertinos o los monjes blancos). Norberto construyó sus monasterios en ciudades o en localidades pobladas porque su idea se acercaba más a una iglesia abierta con ceremonias solemnes que un monasterio por sí mismo. Las liturgias no se festejaban como era habitual en las comunidades monásticas, sino más bien según la liturgia diocesana, mucho más solemne, que se celebraba en las grandes catedrales.

La nueva comunidad eligió las reglas de San Agustín como guía. También eran las reglas de los sacerdotes que vivían en comunidad alrededor de los obispos.

San Norberto y sus seguidores, también conocidos como canónigos regulares, eran conscientes de que predicar la palabra de Dios era una parte integral de su vocación. Eligieron el color blanco para su hábito porque recordaba a la vestimenta de los ángeles de la Resurrección. El hábito fue hecho de lana ruda que llevaban con mantilla y muceta. De esta manera, Norberto ofrecía a sus discípulos un símbolo que les recordaba constantemente su vocación. Este simbolismo se entendía y se aceptaba bien por todos. "La acogida de los pobres y peregrinos - hoy conocida como hospitalidad - fue parte de la gran tradición canonical. Esto fue literalmente una obra de misericordia corporal en una época donde la peregrinación era considerada como una etapa sagrada de la vida y donde las condiciones para viajar eran bastante complicadas. Muchos de los primeros seguidores de Norberto murieron en los caminos a causa del frío en los crudos inviernos. Norbert respetó especialmente este aspecto de la caridad. Construyó un hospital en Prémontré abasteciéndolo con todos los equipos necesarios. El hospicio era como un centro de salud actual: hospedaje para los viajeros, refugio para los pobres y hospital para los enfermos. Los canónigos atendían a los hombres y las monjas a las mujeres. Desde los primeros años de la orden la Beata Ricvera de Clastres consideró el hospital como su espacio vital y deseaba ser enterrada en el cementerio de los pobres, entre los que había servido toda su vida. Más tarde, el hospital se trasladó a Quentin." (Bernard Ardura, The Order of Prémontré, History and Spiritualy; en adelante:(1)).

Norberto está representado en dos insignias de honor: con el palio como arzobispo y con el cáliz u ostensorio, como signo de respeto ante la eucaristía. La influencia reformadora, pacificadora y civilizadora de Norberto junto al entusiasmo con el que inspiraba a muchos, dio lugar a la construcción de cerca de 400 casas de la orden por toda la Europa Medieval.

Las predicaciones y manifestaciones pacíficas del santo atraían a su comunidad tanto a hombres como a mujeres. Seis años después de la fundación de Prémontré le designaron arzobispo de Magdeburg, siendo así obligado a traspasar la dirección de la orden a Hugo de Fosses. Norberto murió en Magdeburg el 6 de junio de 1134. Sus restos fueron trasladados a Praga después de que lo beatificaran a finales del siglo XVI.

 

 

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